El polio es una enfermedad extremadamente contagiosa causada por un virus que invade el sistema nervioso y que puede causar parálisis en cuestión de horas. El virus se transmite de persona a persona distribuyéndose principalmente a través de la vía fecal-oral y se multiplica en el intestino.
Por Katherine Castellanos

Durante siglos, la poliomielitis fue la causa de la muerte de millones de vidas. A tal magnitud que, en 1988, cerca de 1,000 casos de polio paralitica se registraban diariamente en países endémicos. Sin embargo, gracias a los esfuerzos de vigilancia y vacunación, es posible que el número de casos ha disminuido en más en un 99%.
Estos esfuerzos liderados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) a través de la Iniciativa Global para la Erradición de la Polio, han hecho posible que en tan solo 3 décadas (1988 a 2019), los números hayan pasado de 350 mil casos, a 88 (reportados) en 2019 gracias a la vacunación.
La poliomielitis afecta sobre todo a los menores de cinco años. Por este motivo para lograr la erradicación, se debe asegurar que la población reciba la vacunación con un esquema completo. Es decir, múltiples dosis de la vacuna antes de cumplir los cinco años.